Solo quedó el cariño,
Forjado por la costumbre
De un corazón todavía latente.
Cuando murió, pensó,
Quizás no se colgaron,
Bastantes candados,
Tal vez fueron pocas,
Las monedas que lanzaron.
Cuando murió, gritó,
En amarga sinfonía,
A un amargo recuerdo
Ya sin su compañía.
Cuando murió, entendió,
Fue Ingenuo y confiado,
Que el fuego se había apagado,
Que ya no estaba atado.
Cuando murió, ardió,
Y todo cuanto amó,
En forma de cenizas,
Se arremolinó.
Cuando murió, pensó,
Quizás no se colgaron,
Bastantes candados,
Tal vez fueron pocas,
Las monedas que lanzaron.
Cuando murió el amor,
Solo pudo decir que dolió.
